Fotografía: Lourdes Jansana

El terreno de dos hectáreas, donde se construyeron los dos equipamientos, se sitúa entre el tejido residencial del barrio del “Poble Sec” y la vertiente norte del Parque de Montjuïc y presentaba una topografía muy accidentada y un fuerte desnivel. Gran parte de la parcela, de titularidad municipal, estaba cubierta por construcciones en ruinas escondidas por vegetación espontánea.
Partiendo de la topografía existente y de la plataforma creada por la cubierta del centro de transferencia, “Parcs i Jardins” diseñó una nueva zona verde, con infraestructuras e instalaciones de jardín urbano en sintonía con la fachada del nuevo edificio, garantizando al mismo tiempo la continuidad con el resto del espacio verde ya que uno de los retos más importantes fue resolver la conexión para peatones.


