Fotografía: Andrés Flajszer

El proyecto tiene como principal objetivo conquistar el espacio para el peatón, sin interrumpir los flujos viarios que coexisten en la plaza.
Debido a la pequeña medida de la plaza, se propone una superficie continua utilizando un solo tipo de pavimento que dé un carácter distintivo al espacio. Encima de esta manta se proyecta un elemento único que sirve como delimitador a la vez que protector de los diferentes ámbitos.
Este sencillo elemento que se curva, sube y dobla, constituye el resumen de la mayor parte del mobiliario urbano. Se trata de una pieza metálica perforada dotada de luz led interior que sale a través de las perforaciones y actúa como delimitador de los espacios reconduciendo el tránsito tanto de día como por la noche. De este modo, y con un solo gesto, se consigue segregar la circulación rodada de la peatonal. Va equipada con asientos de aluminio forrados con piedra natural distribuidos de manera estratégica a lo largo de su desarrollo. A su punto final, se levanta y dobla para transformarse en columna de luz y iluminar la parte central de los dos ámbitos de la plaza.




