Fotografía: David Brito y Carles Enrich
Alpicat es un pequeño municipio al noroeste de Lleida cuya principal actividad económica es la agricultura y la industria cerámica. Su creciente población empieza a configurar pequeñas localidades dispersas por el territorio, la mayoría de las cuales sigue el modelo de ciudad-jardín. Esta casa forma parte de una de ellas.
Pretendiendo huir de la tipología de casas aisladas y con el claro objetivo de habitar la totalidad de la parcela, se coloniza el lugar mediante una serie de muros de ladrillo manual construidos longitudinalmente del mismo modo que se usan en la comarca muros de piedra seca para la cría de la vid y la separación entre campos de cultivo. Esta disposición fomenta una relación más directa de la casa con la calle y con los patios-jardín y evita las relaciones indeseadas e incómodas con los cercanos vecinos.


