Fotografía: Aitor Estévez
El Jardín de Infancia está situado exento dentro una manzana verde. Es una escuela pequeña de una planta compuesta por un conjunto compacto de edificio y patio con una simplicidad formal que optimiza su adaptación al lugar.
El ladrillo prefabricado de hormigón blanco, el hormigón visto y las grandes cristaleras de vidrio definen una arquitectura racional combinada con el contrapunte vitalista del acero pintado de los cerramientos y de los grandes toldos serigrafiados del porche.
Se disponen los 5 espacios principales (3 aulas, polivalente y administración) en la fachada sur con salida al patio y totalmente vidriada para favorecer la luminosidad. Los espacios servidores (cocina, vestuarios, instalaciones y almacén) en la fachada norte se utilizan como colchón térmico frente a la humedad y el viento.
